Antihistamínicos: de uso libre no significa uso sin riesgos
En farmacias y tiendas es común encontrar antihistamínicos de venta libre. Muchas personas los usan para “la alergia”, “la gripa”, “la picazón” o incluso para dormir mejor. Al aliviar síntomas rápidamente, se ha creado la idea de que son medicamentos seguros en cualquier circunstancia. Sin embargo, los antihistamínicos no deben utilizarse de forma indiscriminada.
Aunque no requieran fórmula médica, siguen siendo medicamentos, y su uso inadecuado puede generar efectos adversos, interacciones y riesgos importantes para la salud.

¿Qué son los antihistamínicos y para qué se usan?
Los antihistamínicos son medicamentos que bloquean la acción de la histamina, una sustancia que el cuerpo libera durante las reacciones alérgicas. Se utilizan para aliviar síntomas como:
- Estornudos frecuentes
- Picazón en piel, ojos o nariz
- Lagrimeo
- Urticaria
- Enrojecimiento cutáneo
Existen diferentes tipos: algunos causan somnolencia y otros no. Sin embargo, todos actúan sobre el sistema nervioso y otros sistemas del cuerpo, por lo que requieren un uso responsable.

El problema: uso frecuente, sin orientación y por tiempo prolongado
El uso libre ha llevado a que muchas personas:
- Los tomen todos los días sin indicación
- Los usen como tratamiento permanente
- Los mezclen con otros medicamentos
- Los utilicen para síntomas que no son alérgicos
- Los recomienden a niños, adultos mayores o personas con enfermedades crónicas
Esto incrementa el riesgo de reacciones adversas y complicaciones, especialmente cuando no se identifica la causa real del síntoma.
¿Qué riesgos tiene el uso indiscriminado de antihistamínicos?
Aunque suelen ser bien tolerados, su uso inadecuado puede generar problemas, especialmente con dosis repetidas o uso prolongado.
🔹 Efectos sobre el sistema nervioso
- Somnolencia excesiva
- Mareo
- Falta de concentración
- Disminución de reflejos
- Riesgo de accidentes (especialmente al conducir)
🔹 Efectos anticolinérgicos (más comunes en algunos antihistamínicos)
- Boca seca
- Visión borrosa
- Estreñimiento
- Retención urinaria
- Palpitaciones
🔹 Riesgos en poblaciones especiales
- Adultos mayores: mayor riesgo de caídas, confusión y deterioro cognitivo
- Niños: somnolencia excesiva o, por el contrario, irritabilidad
- Personas con enfermedades crónicas: pueden empeorar condiciones cardiovasculares, urinarias o neurológicas

Reacciones adversas más frecuentes (RAM)
Las reacciones adversas más reportadas con antihistamínicos incluyen:
- Somnolencia
- Mareo
- Dolor de cabeza
- Fatiga
- Sequedad de boca y mucosas
- Náuseas
- Visión borrosa
En algunos casos, especialmente con uso prolongado o dosis altas, pueden presentarse:
- Confusión
- Agitación
- Alteraciones del ritmo cardíaco
Un error común: usar antihistamínicos “por si acaso”
Muchas personas los usan para cualquier síntoma respiratorio, incluso cuando:
- No hay alergia
- El origen es viral
- El síntoma es pasajero
Esto no previene enfermedades, no acelera la recuperación y sí aumenta el riesgo de efectos adversos.
¿Cuándo sí pueden usarse los antihistamínicos?
Los antihistamínicos pueden ser útiles cuando:
- Hay una reacción alérgica identificada
- Son recomendados por un profesional de la salud
- Se usan por el tiempo indicado
- Se respeta la dosis correcta
El objetivo es aliviar síntomas, no convertirlos en un tratamiento permanente sin evaluación.
Señales de alerta: consulta si…
Consulta con un profesional de la salud si:
- Necesitas tomar antihistamínicos todos los días
- Los síntomas no mejoran o empeoran
- Presentas somnolencia intensa o confusión
- El medicamento fue recomendado por alguien que no es personal de salud
- Se va a usar en niños, adultos mayores o personas con enfermedades crónicas
Educación para un uso responsable
En FARMACOMCIENCIA promovemos el uso informado y responsable de los medicamentos. Que un medicamento sea de venta libre no significa que sea inocuo. Informarse antes de consumirlos es una forma de prevenir daños evitables y cuidar la salud a largo plazo.
Conclusión
El uso libre de antihistamínicos ha facilitado el acceso al tratamiento de síntomas alérgicos, pero su uso indiscriminado conlleva riesgos reales. La clave está en la educación, el uso responsable y la consulta oportuna.
¿Quieres aprender a usar medicamentos con seguridad?
En FARMACOMCIENCIA te ayudamos a tomar decisiones informadas para evitar daños prevenibles. Si tienes dudas sobre un medicamento, consulta fuentes confiables o habla con un profesional de salud.


